La marca sueca de motos eléctricas Cake lanza su utility bike más pragmática y económica, la Cake Makka.
Se trata de una moto monoplaza minimalista a caballo entre moto y scooter muy parecida a la Cake Ösa, pero no tiene ningún componente compartido.
El chasis es un tubular abierto de aluminio, de gruesos tubos, la horquilla es convencional y monta un amortiguador trasero.
El basculante de aluminio es de doble brazo, tiene freno de disco lobulado delantero y trasero convencional. Las llantas son de radios de 14”, con neumáticos mixtos.
El motor eléctrico de 3,6 kWh -es un ciclomotor, limitado a 45 km/h- está en el cubo de la rueda trasera -anclado al chasis y con correa en la Ösa- y la batería se posiciona por debajo del chasis, muy cerca del suelo.
Hablando de batería es extraíble, de 1,5 kWh y con el cargador externo se tarda 3 horas en recargarla en un enchufe doméstico. Evidentemente tiene frenada regenerativa.
La instrumentación es la habitual pantalla TFT rectangular monocromo, con las indicaciones básicas. Tiene regulación del freno regenerativo y dos modos de potencia, y la iluminación es full led.


